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LA BOHÈME

de Giacomo Puccini

La bohème es una de las óperas más populares, no tan solo de Puccini sino de todo el repertorio, con una música emocionante y una historia muy humana que la convierte en una vivencia conmovedora.

Ambientada en París en el siglo XIX, La bohème explica la vida de un grupo de bohemios pobres, que tienen que hacer lo que sea para tirar adelante. El amor aparece y pasa a ser el centro de todo, con la pareja formada por Rodolfo, poeta, y Mimì, costurera. Amor a primera vista, lleno de ternura, que los protagonistas no saben muy bien cómo gestionar cuando una terrible enfermedad que la afecta a ella irrumpe en la relación. Al final, todo se redime y el amor se afianza con fuerza pero ya a las puertas de la muerte, demasiado tarde.

Con La bohème, Puccini captura la belleza y la tristeza del amor joven y, a través de una melodía romántica y emocional con momentos tan conmovedores como el aria Che gelida manina, explora los temas de la pobreza y la muerte, pero también de la solidaridad.

LA BOHÈME

Giacomo Puccini (1858-1924)
16/10/2024 – 17/11/2024

Ópera en cuatro actos (Sobretitulada en catalán).

Texto de Giuseppe Giacosa y Luigi Illica, basado en la novela Scènes de la vie de bohème de Henri Murger.

Estrenada en el Teatro Regio de Turín el 1 de febrero de 1896. En Catalunya se estrenó en el Gran Teatre del Liceu el 10 de abril de 1898.

Duración aproximada: 2 h 30 min.

Actos 1 y 2: 60 min.
Descanso 30 min.
Actos 3 y 4: 60 min.

REPARTO

Berna Perles / Suzana Nadejde (23, 27 y 30 de octubre; 1 y 12 de noviembre)

Mimì

Kenneth Tarver / Antoni Lliteres (23, 25 y 27 de octubre; 8 de noviembre)

Rodolfo

Sabrina Gárdez

Musetta

Milan Perišić

Marcello

Quim Cornet

Schaunard

Arturo Espinosa

Colline

Juan Carlos Esteve

Benoît / Alcindoro

Carlos Lezcano

Anunciante de Parpignol

Fabián Reynolds

Sergente

Lluís Vergés

Doganiere

FICHA ARTÍSTICA

Dirección musicalDaniel Gil de TejadaAdaptación sobretituladoGlòria Nogué
Dirección de escena y diseño de escenografíaPau MonterdeRegidor de escenarioJordi Galobart
Asistente de dirección de escenaMiquel GorrizRealización escenografía y maquinariaRB Creacions 1990, S.L. (Raül Vilasis y Berta Vidal)
Diseño de vestuarioEva SelmaRealización vestuarioM. Carmen Muñoz / Dress Art
IluminaciónDavid Bofarull / Jordi FustéCoordinación caracterizaciónNani Bellmunt
VestuarioFundació Òpera a CatalunyaMaquillaje y peluqueríaAmparo López / Júlia Ramírez / Nerea Fernández
Maestros asistentes musicalesAndrea Álvarez / Juli RodríguezCoral de l’Escola Sant Nicolau 
Traducción sobretituladoJordi TorrentsProducción y organizaciónFundació Òpera a Catalunya

Cor Amics de l’Òpera de Sabadell
Orquestra Simfònica del Vallès

Saber más

sala de prensa

funciones

OCTUBRE 2024

Sabadell, Teatre La Faràndula 

Miércoles 16 octubre, 20 h

Jueves 17 octubre, 20 h
(Escola d’Òpera)

Viernes 18 octubre, 20 h

Sábado 19 octubre, 18 h
(Escola d’Òpera)

Domingo 20 octubre, 18 h

Miércoles 23 octubre, 20 h

Tarragona, Teatre Tarragona
Viernes 25 octubre, 19 h

Barcelona, Palau de la Música Catalana
Sábado 26 octubre, 18.30 h

Cornellà, Auditori
Domingo 27 octubre, 18 h

Vic, Teatre L’Atlàntida
Miércoles 30 octubre, 18 h

NOVIEMBRE 2024

Figueres, Teatre El Jardí
Viernes 1 noviembre, 18 h

Granollers, Teatre Auditori
Domingo 3 noviembre, 18 h

Manresa, Teatre Kursaal
Miércoles 6 noviembre, 18 h

Viladecans, Atrium
Viernes 8 noviembre, 20 h

Barcelona, Palau de la Música Catalana
Sábado 9 noviembre, 18.30 h

Reus, Teatre Fortuny
Martes 12 noviembre, 20.30 h

Sant Cugat del Vallès, Teatre-Auditori Sant Cugat
Viernes 15 noviembre, 20 h

Lleida, Teatre de la Llotja
Domingo 17 noviembre, 18 h

Playlist

PODCAST

òpera en construcció

Cápsula 1: Argumento

Cápsula 2: Música

Cápsula 3: Protagonistas

Cápsula 4: Escena

ópera en construcción

Cápsula 1: El argumento

Cápsula 2: Dirección de escena y vestuario

òpera en construcció

Cápsula 1: Argumento

Càpsula 2: Caracterització

Càpsula 3: La gira

Galería de imágenes

LA BOHÈME

La acción tiene lugar en París, a mediados del siglo XIX

 

ACTO PRIMERO

Una buhardilla en el barrio de Montmartre

Los jóvenes artistas Rodolfo, Marcello, Schaunard y Colline pasan tan alegremente como pueden su vida bohemia en una pobre buhardilla, el alquiler de la cual olvidar pagar con bastante frecuencia (Questo mar rosso). Ha llegado el invierno. Rodolfo y Marcello sufren un frío intenso mientras trabajan y sacrifican una silla a fin de poder encender el fuego. Pero Rodolfo recurre también a un método heroico: el drama que tiene escrito les calentará. Reducen el manuscrito a cenizas y Colline, que viene del Monte de Piedad sin ningún resultado, también busca un poco de calor junto a la escasa lumbre. Antes que la llama se consuma llega Schaunard, el músico, con un abundante botín que es producto de una hábil argucia. Trae leña, vino y comida en cantidad, pero deciden guardar estos tesoros para tiempos peores y celebrar la Nochebuena alegremente en el Barrio Latino.

En este momento aparece Benoit, el dueño de la casa, exhibiendo la cuenta del alquiler que le deben de hace tiempo (Si può?). Los bohemios discurren ingeniosamente la manera de burlarse del inoportuno visitante y, con este propósito, lo invitan a beber procurando que se achispe un poco y le hacen explicar aventuras amorosas, todo ello para terminar echándolo con el pretexto de que ofende la moral y las buenas costumbres, pero antes se las ingenian para sustraer el recibo del alquiler que él tiene en las manos. Ya tienen el camino expedito para irse al Café Momus, local frecuentado por los bohemios las noches que disponen de dinero. Rodolfo, sin embargo, se queda solo porque tiene que terminar un artículo para un diario (Io resto). Alguien llama a la puerta: es Mimì, una joven costurera que vive en el mismo edificio. Viene a pedir lumbre puesto que el viento le ha apagado la vela y, además, con el esfuerzo de subir la escalera ha perdido el aliento. Rodolfo le ofrece un poco de vino. La muchacha se recupera y cuando ya está a punto de irse se da cuenta de que no tiene la llave de su piso. La vela se apaga de nuevo y ambos buscan la llave a oscuras; sus manos se encuentran y nace el amor. Rodolfo y Mimì se explican mutuamente quienes son y cómo viven (Che gelida manina – Sì, mi chiamano Mimì). Los bohemios llaman a Rodolfo desde la calle para que baje, pero éste les dice que no está solo y que en seguida irá a su encuentro acompañado de Mimì. Antes de irse, uno y otro se declaran su amor (O soave fanciulla).

 

ACTO SEGUNDO

El Barrio Latino

En medio de la animación de la Nochebuena, Rodolfo y Mimì toman asiento en una mesa del Café Momus, junto con Colline, Schaunard y Marcello. Rodolfo presenta Mimì a sus amigos y con una cena en la terraza del café celebran su incorporación al ilustre círculo de bohemios. De pronto llega Musetta, “bella ragazza di venti anni, molt civetteria, un pochino di ambiziones e nessuna ortografia…”, acompañada de Alcindoro, un viejo rico y chocho (Oh!… Essa!… Musetta!). Al ver a Marcelo, antiguo amante suyo, va a sentarse a una mesa próxima con su acompañante y se pone a decir indirectas y lanzar miradas significativas a su viejo amor, aún no terminado (Quando m’en vo…). Una vez más, Musetta había abandonado al pobre artista para poder vivir en el lujo, pero al reencontrar a sus amigos en el ambiente de antaño su viejo amor vuelve a despertarse. Insolente, coqueta pero graciosa, hace doble comedia entre Alcindoro y Marcello y acaba trastornando a “su” pintor y deshaciéndose del viejo. “¡Su pie le duele!” y Alcindoro tiene que llevar el zapato de Musetta al remendón; ella aprovecha la ocasión para precipitarse en brazos de Marcello. Por la calle desfila una alegre retreta militar y, aprovechando el barullo que origina, el grupo de artistas desaparece. Cuando Alcindoro regresa con el zapato arreglado no encuentra a Musetta y, en cambio, se ve obligado a pagar la cuenta de todos.

 

ACTO TERCERO

Una puerta de entrada a París

Es una muy cruda madrugada de invierno. Temblando de frío y atormentada por la tos, Mimì aguarda para poder hablar con Marcello, que vive en una pequeña fonda cerca de la barrera. Cuando lo ve, le explica su insoportable vida con Rodolfo, que la tortura con sus caprichos y sus celos y esa misma noche la ha abandonado (O buon Marcello, aiuto!). Marcello le dice que Rodolfo duerme en esa misma fonda y le promete ayudarla pero viendo que Rodolfo se acerca le ruega que se oculte para así evitar un escándalo. Marcello pide explicaciones a Rodolfo y éste le confiesa que ya no puede vivir con Mimì. Conoce su enfermedad, que es mortal, pero él no dispone de medios para poder auxiliarla. Marcello se esfuerza en vano para que Rodolfo calle, pensando que Mimì puede oirlos. Mimí, efectivamente, lo ha escuchado todo y llega un momento en que la tos la delata. Al descubrirla, Rodolfo la toma en brazos pero Mimì, desesperada, se despide (Donde lieta uscì… Addio senza rancor…). Marcello oye las risas burlonas de Musetta dentro de la fonda; poseído por los celos le pide explicaciones de su conducta, discuten y ella lo deja plantado, abrumándolo con mofas e insultos. Mimì y Rodolfo, mientras tanto, siguen hablando de amor, abrazados y embobados, sin darse cuenta de nada de lo que les rodea.

 

ACTO CUARTO

La misma buhardilla del primer acto

De nuevo Rodolfo y Marcello están trabajando en la buhardilla, solos. En realidad, sin embargo, piensan en sus amadas ausentes; Mimì también ha abandonado a Rodolfo, siguiendo el ejemplo de Musetta (O Mimì, tu più non torni). Llegan Colline y Schaunard con comida suculenta y al cabo de un rato todos recobran el buen humor. De repente entra Musetta precipitadamente; Mimì, moribunda, ha venido a buscar refugio en casa de Rodolfo. Los amigos hacen todo lo que pueden para ayudarla. Colline va a empeñar su abrigo, del cual se despide tiernamente (Vecchia zimarra). Dejan sola a Mimì con Rodolfo (Sono andati? Fingevo di dormire). ¿No fue ayer que se encontraron por primera vez en aquel mismo lugar, cuando buscaban juntos la llave y salieron a celebrar la Nochebuena?. Estas evocaciones les proporcionan unos momentos de felicidad. Pero cuando los amigos regresan se encuentra con la triste escena de Mimì abatida mientras Rodolfo, sin darse cuenta de que ella está expirando, se entretiene arreglando detalles de la estancia y es Schaunard quien descubre que Mimì ha muerto. Rodolfo se da cuenta y llora desconsoladamente el amor que ha perdido para siempre…

UNA ÓPERA SOBRE LOS IDEALES DE JUVENTUD

La bohème es una ópera que habla de la utopía y de los ideales de juventud y de como estos ideales topan con la realidad de la vida. El año 1882, cuando estudiaba en el Conservatorio de Milano y se alojaba en una pequeña habitación, Puccini escribía: “Mi habitación es muy, muy fría y me haría falta un poco de fuego. No tengo dinero; (…) me haría falta algo para comprarme una de estas estufas de carbón no muy caras…”. Parece claro, pues, que en La bohème Puccini piensa en su propia juventud bohemia. Y para confirmarlo, su trabajo final del Conservatorio en 1883, el Capriccio sinfónico, contiene un Allegro que es el mismo tema musical con que se inicia esta ópera, un tema asociado a los bohemios que, como él, sufren frío en la pequeña cámara de las buhardillas donde viven.

Puccini y sus libretistas parten de una novela de Henri Murger publicada por capítulos en el diario “Le Corsaire Satan” entre 1845 y 1849 y adaptada al teatro este mismo año, al éxito de la cual parece que contribuyó el desencanto por el fracaso de la revolución de 1848. Y por la recepción que La bohème tiene en Italia, parece que los ideales de juventud que presenta se relacionan también con otra revuelta fallada: la Comuna de París de 1871. Tal como tratan el tema Puccini y sus libretistas, no hacen, está claro, una obra politizada, pero tampoco ignoran un estado de ánimo presente siempre en la juventud, que la puerta a cuestionar las formas de vida establecidas y a plantear nuevas utopías.

En este sentido, La bohème se refiere a los artistas que viven en el París del 1830, pero podría referirse también a los jóvenes artistas establecidos en París en los alrededores del cambio del siglo XIX al XX –en la época en que Puccini compone la ópera– o a los jóvenes contestatarios de los años sesenta, o a los movimientos alternativos de principios del siglo XXI. Si para Illica, Giacosa y Puccini 1830 era una fecha asociada a una primera manifestación del fenómeno juvenil como tal, para nosotros un momento emblemático de la utopía de los jóvenes es la revuelta de los estudiantes franceses que empieza en Nanterre el marzo del 1968 y estalla en París en mayo de este mismo año, y en este sentido hemos escogido situar la acción de la ópera en París entre finales del 1967 y la primavera de 1968. De hecho, la distancia temporal que separa la fecha de composición de la ópera del año 1830, donde el libreto sitúa la acción, es de unos sesenta años, una distancia temporal muy parecida a la que nos separa de los años 1967-68.

Una pintada en un muro del mayo francés decía: “Prenez os désirs pour des réalités”. Esto es precisamente lo que intentan hacer los protagonistas de La bohème, hasta que topan con la realidad de la muerte. De hecho, la muerte de Mimì no es otra cosa que la muerte de la propia juventud y de sus ideales. El último capítulo de la novela de Murger se titula “La jeunesse a qu’un tiempo”; Rodolfo, a su dúo con Marcello del cuadro cuarto, se lamenta diciendo “Ah! Mimì, mia breve gioventù!” y la pieza teatral acaba con una frase de Rodolfo que cuando Mimì ha muerto dice: “O mi jeunesse! C’este vous qu’donde entierro”. Se trata de la brevedad de la juventud pues, de sus ideales utópicos que topan con la cruda realidad, tal como los ideales de la revuelta espontánea contra el sistema de los estudiantes franceses toparon con la fortaleza del propio sistema.

Pau Monterde
Director de escena

EL TRIUMFO DEL VERISMO

Giaccomo Puccini tenía 38 años, cuando compuso La bohème, la obra que lo llevaría definitivamente a convertirse en una celebridad mundial. Los libretistas eran dos amigos suyos: un abogado, Giuseppe Giacosa, y un crítico musical, Luigi Illica. Fue la primera ópera que harían juntos. Después colaborarían en Tosca y en Madama Butterfly, por eso el editor Guilio Ricordi los denominaba “la Santissima Trinità.”

La obra se basa en el libro de Henri Murger Scènes de la vie de bohème, que es la novela del 1851 que recoge los fascículos publicados a Le Corsaire entre 1845 y 1849. Leoncavallo también quería escribir una ópera sobre esta novela y, cuando Puccini se enteró, corrió a componerla enseguida. La acabó a Torre del Lago a finales de noviembre de 1895 con un ritmo de trabajo trepidante. “Ho finito!”, dijo de repente un día a unos amigos que lo visitaban. La bohème de Puccini se estrenó el 1 de febrero de 1896 en el Teatro Regio de Turín y la dirigió el legendario director de orquesta Arturo Toscanini.

El éxito de La bohème está en el gran dominio de la escena que Puccini sabe reflejar a la acción de la vida cotidiana de los jóvenes artistas que la protagonizan. Su genio hace que el realismo (verismo) “delle piccole cose” (“de las cosas pequeñas”), como decía él, acontezca metáfora universal del sentimiento de la juventud. Para conseguirlo con la música, Puccini crea un contiunuum sonoro con el que va retratando los artistas de manera individual y colectiva. Encontramos las mismas melodías líricas, células motívicas ágiles, el uso de la tonalidad con una función semántica, y los colores brillantes y variados de la orquesta, es decir, todo tipo de recursos narrativos. En el caso de Puccini no podemos hablar de leitmotiv, como en el caso de Wagner, a pesar de su impronta armónica, sino que crea un mosaico de motivos melódicos que identificamos enseguida y que hacen una alusión musical a las arias de los personajes principales.

Mònica Pagès

Periodista

JUVENTUD, POBREZA Y BOHEMIA

El 2 de diciembre de 1852 se instaura el segundo imperio francés, que se alargará hasta el 1870. Dirigido con mano de hierro por Napoleón III, será el inicio de la gran reforma de la capital del imperio. Una de las medidas que con la gran reforma parisiense se adoptará será la anexión de los suburbios como Passy (donde morirá el gran Rossini en 1868), Belleville y, sobre todo, Montmartre.

En este momento de sacudido, el romanticismo entra en una larga decadencia, aparecen nuevas corrientes alternativas y en París nace el movimiento de la bohème, capitaneado por el poeta Charles Baudelaire (1821-1867) que influenciará una larga lista de literatos franceses –Verlaine, Rimbaud o Mallarmé– hasta llegar a pleno siglo XX con Sartre.

Ser bohemio quiere decir ser un inconformista, vivir de forma nómada, vivir del arte y compartir unas amistades mucho más fraternales que la misma familia. Y sobre todo va asociado en el barrio de Montmartre de París. La palabra bohemia viene de los gitanos, que son nómadas y que se creía que venían de la región de Bohemia, en la actual República Checa.

En la ópera de Puccini, el poeta Rodolfo nos hace una definición muy clara de lo que es ser bohemio en su aria del acto I, Che gelida manina: “Quién soy? Soy un poeta. Qué hago? Escribo. Y como vivo? Vivo. En mi alegre pobreza malgasto como un gran señor versos e himnos de amor”.

El mismo Puccini nos confiesa de primera mano que La bohème es el reflejo de su vida bohemia en Milà cuando estudiaba en el Conservatorio: “Cuando escogí la novela Scènes de la vie de bohème, de Henri Murger […], encargué al autor del libreto que escenificara aquella pobre habitación exactamente […] tal como era cuando habité mientras estudiaba en el Conservatorio. […] y a veces tenía tanto frío, que […] quemaba los apuntes de los manuscritos de mis composiciones para calentarme”.

Escuchar la ópera de Puccini es un testigo de primera mano para entender y vivir la auténtica bohemia que tantas satisfacciones ha dado en el mundo del arte.

Pol Avinyó

Divulgador cultural